A mi me gusta esta chica, ya sabéis la rebeldía hecha institución, jajaja, la adolescencia eterna, la desesperación y la lucha constante…No, por favor
Pero esta canción tiene algo, tiene ese sentido que las palabras a veces consiguen darle a los hechos. Cuantos no hemos deseado o hemos tenido “Una pastilla” que nos aliviase el dia a dia, que nos calmase lo que llevamos dentro, que nos hiciese sentir mejor. Y en muchos casos, esta pastilla con forma de hombre, no ha hecho más que empeorar la situación. Seguimos queriendo correr, huir; lo más lejos posible de nuestros miedos, de la cara que no queremos enfrentar, del debo, del quiero…de nosotros mismos.
Y aunque entendemos, que estamos condenados a perseguirnos por siempre, las paredes de la piel no son siempre suficientemente amplias para sostener la marea de sentimientos que nos invaden. Tipico de la adolescencia, creo yo. Y de los momentos de crisis que suceden a lo largo de la vida. Pero las pastillas…no son buenas. Puede que tomarse una en un momento determinado, ayude, pero no de manera continuada porque podrían hacer mucho daño.
Y desde luego, esperar al principe azul, aunque a todos nos hayan lavado el cerebro con princesas…sale demasiado caro. No somos blancanieves, ni la cenicienta, ni la bella durmiente. Somos Xena, Electra, Buffy y Juana de Arco. ¿OK? Es bonito que te abracen, que te escuchen, que te ayuden, que no te dejen caer…pero tu eres tu único héroe. Tu unico salvador. Tú eres tu propia pastilla. Lo demás solo son placebos.
A valorarse y a quererse¡¡